NOTA DE PRENSA SNMPE
Alentemos la Paz Social, el Desarrollo y la Inversión
La Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) manifiesta a la opinión pública su más enérgico rechazo al constante ataque que viene sufriendo el sector mineroenergético por parte de grupos interesados en paralizar el crecimiento económico y el desarrollo social del Perú que el Gobierno y la mayoría de los peruanos está empeñado en promover.
El gremio mineroenergético condena las acciones de violencia como el ataque ocurrido el 1 de noviembre contra el proyecto minero Río Blanco – Piura, donde fueron asesinados tres trabajadores y destruido el campamento por un grupo armado que hasta el momento no ha sido identificado.
Asimismo, censura la violenta captura del campamento del proyecto minero Azuca, en la provincia de Chumbivilcas – Cusco, de propiedad de la Compañía Minera Ares SAC, donde aproximadamente 300 invasores expulsaron a 60 trabajadores mediante el uso de la fuerza el pasado 19 de octubre.
Han transcurrido 24 días desde que se produjera este hecho de fuerza y el campamento minero sigue en poder de los invasores, la mayor parte de los cuales son mineros ilegales provenientes de otros lugares del país.
Estos no son hechos de violencia aislados, pues desde hace varios meses distintas operaciones y proyectos mineroenergéticos, ubicados en diversas regiones del país, son objeto de hostigamiento por parte de grupos violentistas que se oponen al desarrollo y al progreso del país.
En la región Arequipa, algunos pretenden impedir el desarrollo del proyecto minero Tía María, que implica una inversión superior a los 900 millones de dólares y que traerá consigo más desarrollo y empleo en el sur del Perú.
De otro lado, en el nororiente del país, grupos minoritarios buscan frenar las actividades de exploración y explotación que realizan empresas petroleras.
En tanto, las empresas del sector eléctrico también han sido objeto de acciones de violencia que pusieron en riesgo el normal abastecimiento de energía en el territorio nacional.
Frente a este panorama, se hace necesario que el Gobierno, que está promoviendo activamente las inversiones y el desarrollo nacional, haga prevalecer el principio de autoridad y las leyes en todo el territorio de la República.
El Perú necesita de paz social y de la inversión privada y pública para seguir creciendo a fin de derrotar a la pobreza que es el enemigo común de todos los peruanos.
Lima, 11 de noviembre 2009
|