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Por: Alfonso Bustamante Canny, presidente de la CONFIEP. Clínicas y Salud. 9-08-2025

El 28 de julio escuchamos el mensaje a la nación de la presidenta de la República, Dina Boluarte, en un contexto en el que el país viene saliendo de una recesión económica, después de registrar en 2023 su mayor caída en los últimos 20 años. Además, la criminalidad e inseguridad continúan en ascenso, lo que pone en riesgo la vida de millones de peruanos y afecta a miles de negocios. La tasa de pobreza se elevó a 29%, alcanzando a 9,8 millones personas, y persisten grandes brechas sociales en materia de salud, transporte, educación, vivienda, agua y saneamiento. Como si esto no fuera suficiente, la polarización que vive el país es tal que la línea que separa la política de la justicia es cada vez más difusa. Las constantes crisis políticas minan la confianza de los inversionistas y dificultan el diálogo necesario para el diseño efectivo de políticas públicas. Sin embargo, desde la CONFIEP, creemos firmemente que el Perú tiene grandes oportunidades y un futuro brillante para nuestros hijos. Esto depende de nosotros. Por ello, esperamos que el mensaje de la presidenta Boluarte aborde la agenda pendiente del país y dé señales claras sobre el rumbo que tomaremos para superar nuestros desafíos. El Perú necesita crecer al menos 4% anualmente para reducir la tasa de pobreza monetaria y generar empleo decente. En este sentido, es fundamental generar predictibilidad y estabilidad económica y política. Esto requiere un trabajo profesional y eficiente desde el Estado, permitiendo que el sector privado reaccione y atraiga las inversiones necesarias y de calidad para generar puestos de trabajo formal en el país.

Con esa mirada al futuro, desde la CONFIEP demostramos nuestra disposición para contribuir a la construcción de políticas públicas que mejoren la calidad de vida de todos los peruanos. Hemos elaborado un documento de propuestas, que haremos público en estos días y que esperamos sea un insumo valioso para la presidenta de la República en la preparación de su mensaje de 28 de julio. El objetivo es tener un país viable, con infraestructura adecuada y de calidad, respeto de las normas, ciudadanos que progresen sin temores, trabajos dignos, una clase media más amplia, inversiones, una gestión pública más eficiente, y servicios básicos de calidad y oportunos para todos. Uno de los temas principales y un pilar fundamental de la agenda de la CONFIEP es el acceso a la salud de calidad. El derecho a la salud es crucial para combatir las desigualdades que persisten en el Perú. Sin embargo, los servicios de salud presentan grandes desafíos, como la tasa de anemia infantil, que se sitúa en el 43,1%. Si no se aborda urgentemente, corremos el riesgo de tener un capital humano con baja productividad, debido a las deficiencias formativas no atendidas durante la niñez. Un claro ejemplo es la baja calificación del Perú en las pruebas PISA, que evidencia la desventaja de nuestros niños en comparación con los de otros países.

Veamos cuáles son los problemas. Empecemos por el Seguro Social de Salud (EsSalud), donde es evidente que la gobernanza es deficiente. Dada la magnitud de recursos y la importancia de su función, EsSalud debe contar con un gobierno corporativo adecuado. Desde la Ley de Modernización de la Seguridad Social de 1997, el presidente ejecutivo, nombrado por el presidente de la República, tiene poderes cuasi absolutos para dirigir la organización. Además, los requisitos para asumir el cargo se han reducido, incluyendo los años de experiencia, lo que ha resultado en una alta rotación en el puesto, con un tiempo promedio de gestión de solo 111 días. Por otro lado, los recursos para cubrir los gastos del sistema del seguro social son limitados. El aporte del Estado es insuficiente para cubrir los gastos. en salud de los trabajadores del sector público y de los pensionistas que no lograron una pensión mínima. El sector privado representa el 52% de la población afiliada a EsSalud y financia gran parte del presupuesto, de forma que se está subsidiando el gasto de otros afiliados. Sin embargo, no se proporciona un servicio de calidad a los asegurados. Debemos trabajar en fortalecer la gobernanza de EsSalud, lo cual permitirá incrementar el financiamiento y mejorar la calidad del gasto, logrando así una mayor eficiencia operativa. En este sentido, es fundamental empoderar al directorio para promover políticas públicas y asistir en la dirección estratégica, mediante una cogobernanza con la presidencia. Se requieren perfiles idóneos tanto en la presidencia como en la gerencia general, cuya continuidad debe basarse en indicadores de gestión. La aprobación del Proyecto de Ley 4883/2022-CR, que modifica la Ley 27056, Ley de Creación del Seguro Social de Salud, que actualmente cuenta con dictamen favorable en la Comisión de Economía y que está pendiente de aprobación en el pleno del Congreso de la República, sería un primer paso crucial para fortalecer a EsSalud y mejorar su gestión. En cuanto al financiamiento, es necesario incrementar el aporte del sector público y homologarlo a las contribuciones del sector privado. Además, se debe impulsar la separación de funciones entre el rol financiador y prestador de EsSalud, para mejorar la eficiencia, la transparencia y la calidad de la atención médica brindada a los asegurados.

En paralelo, es necesario fortalecer la atención primaria y promover los mecanismos público-privados en salud. El primer nivel de atención no tiene la capacidad resolutiva suficiente para atender pacientes con enfermedades. crónicas o de fácil diagnóstico, lo que congestiona los hospitales de alta complejidad. Algunas soluciones incluyen el intercambio prestacional entre EsSalud y el Ministerio de Salud, y la implementación de la libre elección del prestador, y el fortalecimiento de la estrategia de prevención en salud y autocuidado, así como el cierre de brechas en vacunación. Además, es crucial el diagnóstico oportuno de enfermedades para focalizar la atención de urgencias, atención ambulatoria y cirugías del segundo nivel de atención. Se debe priorizar la implementación de centros de primer nivel con complejidad creciente, como las unidades básicas de atención primaria (UBAP), sujetas a evaluación por desempeño basada en resultados sanitarios, e incorporar un sistema de asignación de recursos financieros y un mecanismo de pago per cápita. Fomentar el uso de asociaciones público-privadas (APP) en diversas. modalidades permitirá a los hospitales de EsSalud disponer de equipamiento e infraestructura adecuados, además de servicios logísticos y tecnologías de la información que aseguran una atención oportuna. Un ejemplo destacado para replicar es la experiencia de la APP implementada en el Hospital Alberto Leonardo Barton Thompson y en el Hospital Guillermo Kaelin de la Fuente. Estas iniciativas han demostrado mejoras importantes, como la reducción en los tiempos de espera para intervenciones quirúrgicas y un aumento en el porcentaje de pacientes que reciben las medicinas sin. costos adicionales.

Por último, el gasto de bolsillo, pago directo no reembolsable realizado por quienes utilizan servicios de salud y que no son financiados por el Estado o los seguros de salud, representa un obstáculo significativo para muchos asegurados en el sistema público. Este fenómeno limita el acceso a medicamentos esenciales y genera desigualdades en la atención médica. Desde el Estado, se debe trabajar en medir indicadores de gestión en los servicios de farmacia y transparentar la información. Además, hay que avanzar hacia una gestión logística SPL (Fifth Party Logistics) que asegure una coordinación integral de la cadena de suministro, desde la fabricación del producto hasta la logística inversa, orientada a la satisfacción del usuario final. Esto mejorará la experiencia en el acceso a los servicios de salud. La implementación de la receta electrónica sectorial interoperable y la promoción de la intercambiabilidad de medicamentos genéricos también contribuyen a reducir el gasto de bolsillo y mejorar el acceso a tratamientos esenciales. El acceso limitado a la salud no es el único desafío para el país. En el sector vivienda, se debe abordar el cierre de la brecha de déficit habitacional y garantizar la sostenibilidad de los subsidios del Bono Familiar Habitacional (BFH) y del Bono del Buen Pagador (BBP) en los programas sociales, mediante la asignación del presupuesto necesario al inicio del año. Miles de peruanos viven en condiciones precarias, sin pisos ni paredes adecuados, lo cual puede conducir a problemas de salud a largo plazo y contribuir a la sobrecarga de los servicios de salud mencionados. En el sector educación, se debe continuar promoviendo la mejora de la calidad educativa y la reforma magisterial para asegurar la presencia de docentes competentes y mejor preparados profesionalmente. En cuanto al sector transporte, es imperativo enfrentar el gran problema del tráfico y el transporte informal, que pone en riesgo la vida de miles de usuarios. Para abordar estos desafíos, es necesario establecer una agencia nacional de tránsito y seguridad vial, encargada de implementar políticas para el desarrollo de un sistema de tránsito eficiente y seguro. Además, la implementación de un sistema integrado de transporte en las ciudades. metropolitanas sería fundamental para mejorar la organización del transporte público. Afrontar estos problemas es crucial para reducir las brechas en el acceso a servicios públicos. También se debe abordar el creciente desafío de la inseguridad ciudadana y las economías ilegales como el narcotráfico y sus actividades relacionadas.

Para avanzar hacia un país más competitivo y productivo, debemos impulsar los sectores más relevantes de nuestra economía. En el agro, es fundamental aprobar un régimen que responda a las necesidades del sector productivo y garantice seguridad jurídica a largo plazo. Este régimen debería recuperar su función promotora original, otorgando incentivos tributarios adecuados para mantener la competitividad y sostenibilidad del sector. Además, en materia laboral, se debe estar en consonancia con la Constitución y los convenios de la Organización Internacional del Trabajo, ofrecer incentivos que impulsen la modernización y la integración de la pequeña agricultura. En el sector pesquero, se necesita erradicar la pesca ilegal y fomentar el desarrollo sostenible de las pesquerías. En cuanto a la minería, es urgente optimizar los procedimientos administrativos en los procesos de exploración, explotación, beneficio y expansión de actividades. para recuperar la competitividad perdida.

En el sector de hidrocarburos, se debe continuar avanzando en la masificación del gas para hacerlo accesible a todos los ciudadanos. En el ámbito de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipyme), se debe reducir la informalidad mediante la simplificación de los trámites administrativos y la difusión clara de información sobre los regímenes tributarios y sus beneficios. Por último, impulsar mecanismos como las APP y las Obras por Impuestos (Oxl) pueden acelerar la ejecución de proyectos fundamentales para la mejora integral del país. Impulsar nuestros motores económicos será clave para la generación de empleo formal. Sin embargo, es fundamental establecer un trabajo coordinado entre empleadores, trabajadores y el Estado para desarrollar un marco laboral que se ajuste a nuestra realidad. Nuestro mercado laboral se caracteriza por altos niveles de informalidad y baja productividad, y la promulgación de leyes sin previa discusión solo dificulta la creación de nuevos puestos de trabajos.

Muchas de las propuestas mencionadas son de fácil implementación, pero requieren de un diálogo constante entre todas las partes involucradas y de funcionarios públicos competentes. En este sentido, se debe continuar promoviendo la meritocracia en el Estado y realizar una reforma política que garantice la idoneidad de los candidatos electorales en las próximas elecciones. Hay mucho trabajo por hacer en nuestro país. El segundo semestre del año presenta una excelente oportunidad para atraer inversiones con la realización de la Cumbre del APEC y la inauguración del Megapuerto de Chancay. Respecto a este último, es imperativo que el Perú adopte las mejores políticas de promoción para aprovechar esta oportunidad de oro y posicionarse como el principal hub logístico e industrial en América del Sur. Durante la visita de Estado de la presidenta Boluarte a la República Popular China, el sector empresarial acompañó activamente, reafirmando el interés por invertir y desarrollar negocios en el Perú. Es fundamental que el Estado escuche las voces del sector privado, pues solo a través de un trabajo conjunto podremos superar nuestros desafíos y aprovechar las oportunidades que se presentan.

Columna de opinión publicada en Clínicas y Salud el 09.08.2024.

Fecha: 09 agosto 2024

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